¿Qué es una Fianza?

En nuestro ámbito legal existen tres tipos de fianzas, la Civil, la Mercantil y la de Empresa. La primera se celebra entre particulares a título gratuito, la segunda entre comerciantes y, la de Empresa, regulada por la Ley Federal de instituciones de Fianzas y otorgada por una persona moral (Afianzadora).

Para definir a la fianza que comúnmente se maneja, podemos tomar la descripción que se señala en el artículo número 2,794 del Código Civil Federal y la define como ¨Un contrato por el cual una persona se compromete con el acreedor a pagar por el deudor, si éste no lo hace.¨, y es aquí donde nace ¨la existencia de una obligación válida.¨ de acuerdo con el artículo 2,794 del mismo código.

De acuerdo con lo anterior, la fianza es un contrato accesorio de garantía que tiene su origen en un contrato principal. Por medio de este contrato, una persona (Afianzadora), legalmente establecida mediante autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se compromete, mediante el cobro de una prima, ante un Acreedor (Beneficiario de la Fianza) a cumplir las obligaciones de su deudor (Fiado), obligaciones que tienen origen en un contrato legalmente válido.

Las fianzas, como ya lo mencioné en los párrafos anteriores, garantizan obligaciones y éstas pueden ser:

De Dar: Transmisión de la propiedad de un bien mueble o inmueble o al uso o goce temporal de éstos.

De Hacer: Relativas a la prestación de un hecho específico, es decir, algo que se tiene que hacer.

De No hacer: Actos o hechos que no deben presentarse, ejemplo: robo, fraude o abuso de confianza.

El artículo 5º de la Ley Federal de Instituciones de Fianzas establece que para operar y organizarse las Afianzadoras requerirán de una autorización del Gobierno Federal, que compete otorgar a la SHCP, por los ramos y subramos de las fianzas que podrán emitir, y son:

Ramo I, Fidelidad, subramos: a) Individuales y, b) Colectivas.

Ramo II, Judiciales, subramos: a) Penales, b) No penales y, c) Amparan a los conductores de automotores.

Ramo III, Administrativas, subramos: a) De obra, b) De proveeduría, c) Fiscales, d) De arrendamiento y, e) Otras.

Ramo IV, Crédito, subramos: a) Suministro, b) Compraventa, c) Financieras y, d) Otras.

Ramo V, Fideicomisos de garantía, subramos: a) Relacionados con pólizas de fianzas y, b) Sin relación con pólizas de fianzas.

De acuerdo con el artículo 22 de la LFIF, las Afianzadoras deberán recabar las garantías que consideren necesarias tomando en consideración la estimación razonable que el Fiado dará cumplimiento a las obligaciones que se garantizan, para ello, tomará en consideración la Capacidad Técnica y Operativa, refiriéndose a la experiencia, recursos humanos, maquinaria e insumos con que cuente el fiando para hacer frente a la obligación, y la Solvencia Moral y Económica, es decir, la confianza y respaldo monetario con el que pueda contar una persona.

Posterior a ese análisis, las afianzadoras, están autorizadas (Art. 19 de la LFIF) para obtener garantías a su favor que garanticen la obligación contraída, y de acuerdo con el Art. 22 de la LFIF, pueden ser: 1.- Prenda, hipoteca o fideicomiso, 2.- Obligación solidaria, 3.- Contrafianza y, 4.- Afectación en garantía.

Es importante comentar que las fianzas sólo pueden ser contratadas por medio de agentes de fianzas, ya sean, personas Físicas o Morales autorizadas por la Comisión Nacional de Seguros y Fianza, y legalmente establecidas para estos fines y que cuenten con el respaldo de al menos una Afianzadora.

Mi recomendación personal es que elijan al agente de fianzas que les ofrezca servicios adicionales a la simple emisión de una fianza, y hablo de las personas físicas y morales que, por sus actividades empresariales, necesitan recurrentemente fianzas, y son:

1.- Estudios financieros para el establecimiento de líneas de afianzamiento hasta por un monto establecido.

2.- Asesoría para el manejo de la línea de afianzamiento.

3.- Supervisión en la correcta administración de las obligaciones vencidas (contratos concluidos).

4.- Que cuente con infraestructura para el desempeño de su actividad, capacidad humana y tecnológica.

Por otro lado, y como nada es gratis en esta vida, la emisión de una fianza genera el cobro de una prima la cual está integrada por:

a) Una tarifa que se aplica al monto por el cual se va expedir la fianza y que es variable dependiendo el tipo de fianza.

b) Un derecho de emisión cobrado por la CNSF por 3.5%

c) Un gasto de expedición fijo y que varía en relación con cada afianzadora y que ronda los $ 1,000.00 y,

d) El IVA correspondiente a la suma de los conceptos anteriores.

Mauricio López Pérez Alípi

Director de Operación y Administración